Cuando muchos responsables de compras evalúan si el sistema SaaS de creación de sitios web de 易营宝 es caro o no, su primera reacción suele ser comparar horizontalmente las cotizaciones. Este paso no está mal, pero juzgar únicamente por el coste del primer año puede llevar a conclusiones equivocadas. Un producto de creación de sitios web no es igual que comprar un equipo de una sola vez: después están la publicación de contenidos, el mantenimiento diario, la generación de tráfico mediante promoción, la conversión y las ampliaciones posteriores. Un precio inicial bajo no implica necesariamente un coste total bajo; si una cotización algo más alta incluye el mantenimiento técnico, las herramientas de marketing y el soporte operativo posterior, puede resultar más económica en conjunto.
Para los responsables de compras, la verdadera pregunta no es “¿es barato?”, sino si este importe permite obtener una capacidad completa y si será necesario solicitar continuamente presupuesto adicional. Especialmente para empresas de comercio exterior, fábricas manufactureras y vendedores transfronterizos que desarrollan un sitio web independiente, el sitio web es solo la entrada. Lo que realmente determina el valor del sistema es si puede ser indexado por los motores de búsqueda, gestionar campañas publicitarias, admitir varios idiomas y actualizarse de forma continua.
Si estás realizando una evaluación de compras, se recomienda dividir el coste total en cinco partes. De este modo, resulta mucho más claro que fijarse únicamente en el precio de un paquete.
Si el departamento de compras detalla estas cinco partidas, básicamente no se dejará llevar por la estrategia de “entrada a bajo precio y cargos adicionales posteriores”.
Lo que más fácilmente se omite normalmente no es el diseño de la página de inicio, sino los límites funcionales. Por ejemplo, puedes ver que se indica “compatible con varios idiomas”, “compatible con tiendas online” o “compatible con sitios web de marketing”, pero durante la compra deberías seguir preguntando: ¿lo admite el sistema o está incluido en el paquete actual? ¿Se puede crear o se entrega de forma completa? ¿Se trata de aplicar una plantilla o se puede adaptar a las necesidades del sector y del escenario de uso?
Si el objetivo de la empresa es crear un sitio web independiente para mercados internacionales, como mínimo hay que revisar estos aspectos:
Si estas cuestiones no se preguntan con detalle, la cotización del proveedor puede ser simplemente el precio de “poner el sitio en línea”, no el precio de “utilizarlo a largo plazo”.

Porque el sitio web no deja de requerir atención una vez entregado. La situación que más preocupa a los responsables de compras no es necesariamente que el pedido inicial sea algo más caro, sino tener que solicitar una nueva cotización cada vez que se modifica un contenido, se añade una página o se resuelve una incidencia después de la puesta en línea. De este modo, aunque al principio se ahorre, resulta difícil controlar el presupuesto posteriormente.
En un sistema SaaS de creación de sitios web como el de 易营宝, si el departamento de compras presta atención al uso a largo plazo, debe conocer a fondo el servicio de mantenimiento. Lo importante no es escuchar que “hay servicio”, sino comprobar si el alcance del servicio está claramente incluido. Se recomienda verificar estos puntos:
Si la empresa no cuenta internamente con personal específico para operar el sitio web, este aspecto requiere aún más atención. Por muy potente que sea el sistema, si el equipo no sabe utilizarlo o la eficiencia de actualización es baja, el sistema adquirido puede terminar convirtiéndose en un “sistema infrautilizado”.
Sí, deben incluirse, y este es uno de los conceptos que más se subestima en las primeras etapas de compra. El sitio web es el soporte para recibir a los clientes, no la fuente del tráfico. Especialmente en escenarios de comercio exterior, negocios transfronterizos y expansión internacional de marcas, si posteriormente se van a realizar acciones de Google SEO, campañas publicitarias o captación mediante redes sociales, la facilidad con la que el sistema permite implementar estas acciones influirá directamente en los costes de promoción.
En otras palabras, un sitio web barato pero poco favorable para la promoción puede hacer que posteriormente se gaste en tráfico el dinero que se ahorró inicialmente. Al comparar precios, el departamento de compras puede centrarse en dos cuestiones: primero, si el sitio es adecuado para actualizar contenidos de forma continua y lograr la indexación en buscadores; segundo, si funciones básicas como las páginas de destino publicitarias, los formularios de conversión y las estadísticas de datos son fáciles de utilizar. Si el propio sistema ya integra la creación del sitio, SEO, publicidad y coordinación con redes sociales, la lógica de su cotización no puede compararse únicamente según “cuánto cuesta una página”.
No es el precio más bajo ni la mayor cantidad de funciones, sino la adecuación a los objetivos del negocio. Por ejemplo, para una fábrica manufacturera que crea un sitio de captación de consultas B2B, lo importante es la presentación multilingüe, la gestión de la información de productos, la generación de contenidos SEO y la conversión de consultas; para un vendedor transfronterizo que desarrolla una tienda online independiente, son más importantes la gestión de productos, las páginas de campañas, la recepción del tráfico publicitario y las ampliaciones posteriores. Si los objetivos son diferentes, la evaluación del precio tampoco puede hacerse con el mismo criterio.
Por eso, el departamento de compras puede utilizar un método de evaluación muy práctico: enumerar las capacidades que se utilizarán necesariamente durante los 12 meses posteriores a la puesta en línea y comprobar si están cubiertas por la cotización. Para las acciones frecuentes, imprescindibles y que se producirán poco después de la puesta en línea, es mejor no depender de compras adicionales posteriores. Cuantas más adquisiciones posteriores haya, mayor será la probabilidad de que el presupuesto se descontrole.
Lo que más debe evitarse es comparar directamente soluciones completamente diferentes. Los sistemas SaaS de creación de sitios web, el desarrollo totalmente personalizado, los servicios que solo crean páginas corporativas de presentación y los servicios independientes de SEO no utilizan el mismo criterio. Si se compara el “precio de creación de un sitio web estático” con el “precio de un sistema de sitio de marketing operable de forma continua”, la conclusión será necesariamente imprecisa.
Al comparar, como mínimo deben unificarse estas dimensiones:
Una vez unificados los criterios de comparación, el departamento de compras podrá determinar si la diferencia de precio se debe a una diferencia funcional, una diferencia de servicio o simplemente a un sobreprecio.
En las compras reales, estas situaciones son muy habituales.
Una de ellas es que el precio del primer año sea bajo, pero la renovación del segundo año sea elevada, y que muchos costes de funciones esenciales solo se hagan evidentes en la fase de renovación. Otra es que al principio solo se incluyan las páginas básicas y que la carga de productos, la organización de contenidos, la ampliación multilingüe y la configuración de formularios se cobren por separado. También existe una situación más difícil de detectar: el sitio web puede crearse, pero no ser adecuado para la promoción posterior, por lo que la empresa se ve obligada a contratar servicios adicionales de SEO, páginas de destino publicitarias, seguimiento de datos, etc.
Si el departamento de compras quiere evitar estos problemas, durante la fase de licitación o comparación debe exigir que la otra parte detalle por separado los “elementos incluidos, elementos no incluidos, elementos adicionales y elementos de renovación”. Los aspectos que no estén claramente especificados son los que más fácilmente se convierten en presupuestos adicionales posteriormente.
No hay que recopilar únicamente la cotización. La cotización solo permite conocer el importe, no los límites del servicio. Resulta más útil revisar conjuntamente varios materiales clave:
Si el proveedor puede explicar claramente esta información, al departamento de compras le resultará más fácil determinar si se trata de una solución completa y no de un proceso de “firmar primero y completar los proyectos poco a poco”.
Un método relativamente seguro consiste en evaluar el precio en función de los objetivos del negocio. Primero hay que determinar si el sistema se adquiere para mostrar la marca, captar consultas, conseguir transacciones transfronterizas o realizar promoción en varios mercados; después, se deben deducir las capacidades necesarias del sitio, de la operación y de la promoción. Una solución capaz de respaldar los objetivos, con un alcance claro y costes posteriores transparentes, suele ser más adecuada para su implementación en compras, aunque su cotización no sea la más baja.
Por lo tanto, para determinar si el sistema SaaS de creación de sitios web de 易营宝 es caro o no, la clave no está en fijarse en una sola cifra, sino en incluir en la misma tabla el coste de creación del sitio, el coste de mantenimiento, la inversión en contenidos, la conexión con la promoción y las ampliaciones posteriores. Si el departamento de compras evalúa conjuntamente el coste total, el periodo de uso y los resultados del negocio, normalmente llegará a una conclusión mucho más fiable que mediante una simple comparación de precios.
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