Al realizar campañas de publicidad en el mercado estadounidense, muchas conversaciones sobre el presupuesto comienzan centrándose únicamente en el coste por clic, y el cálculo termina desviándose cada vez más. Para quienes aprueban los presupuestos financieros, la pregunta más importante debería ser: una vez gastado este dinero, ¿cuánto tiempo tardaremos en ver resultados efectivos? ¿Se tratará de consultas, pedidos o simplemente de unas cifras de tráfico atractivas?
El coste de la publicidad en el mercado estadounidense suele verse muy afectado por varias variables clave: el nivel de competencia del sector, el valor de los clientes objetivo, el ciclo de conversión, la capacidad de conversión de la página de destino y el nivel de ejecución de la cuenta. El presupuesto no debe fijarse arbitrariamente ni copiar el importe invertido por otras empresas. Primero hay que desglosar estas variables y, después, decidir cuánto aprobar, en cuántas fases y con qué criterios de evaluación.
Si la empresa busca captar consultas, el presupuesto debe calcularse en torno al coste por lead cualificado y la tasa de conversión de lead a cliente; si se trata de ventas minoristas en un sitio web independiente, resulta más adecuado analizar el coste de adquisición de clientes y el potencial de recompra. Este paso es muy importante, porque aunque se trate de publicidad en el mercado estadounidense, el modelo presupuestario de una empresa manufacturera B2B, un negocio de comercio electrónico transfronterizo y un sitio web de marca son completamente diferentes.
Durante la aprobación, el departamento financiero puede exigir directamente al equipo comercial o al proveedor de servicios tres cifras: coste estimado por clic, tasa de conversión estimada y valor objetivo de la transacción. Sin estas tres cifras, prácticamente no existe una base para debatir el presupuesto.
Normalmente hay que analizar primero cuatro tipos de variables, sin invertir el orden.
Muchas empresas atribuyen el problema del presupuesto a que «el mercado estadounidense es demasiado caro», pero esta explicación no es del todo precisa. Lo más habitual es que el tráfico de la parte superior del embudo no presente problemas, mientras que la capacidad de conversión posterior sea insuficiente, lo que provoca que se desperdicie un presupuesto que originalmente podría haber funcionado.

Porque un clic caro no significa que la captación de clientes sea cara; y un clic barato tampoco significa que el resultado sea rentable.
Veamos un caso habitual: una palabra clave tiene un coste por clic elevado, pero la intención de búsqueda es muy clara y el usuario ya está cerca de tomar una decisión de compra, por lo que la tasa de conversión final del formulario es más alta. Otra palabra clave tiene un coste por clic bajo, pero genera tráfico generalista y la mayoría de los formularios no son válidos. Si el departamento financiero solo se fija en el coste por clic, puede aprobar un presupuesto que «parece barato, pero en realidad no es eficaz».
Durante la aprobación, es más importante analizar el coste desde el clic hasta la consulta cualificada, en lugar de fijarse únicamente en la primera mitad del proceso.
Sí, y este es un aspecto que el departamento financiero no debería pasar por alto. La viabilidad de la publicidad en el mercado estadounidense no depende únicamente del departamento de tráfico, sino también de si el modelo de negocio puede sostenerla.
Si el valor medio del pedido es elevado, el margen bruto es suficiente y el ciclo de vida del cliente es largo, se puede admitir un coste de adquisición más alto en la fase inicial. Por el contrario, si la homogeneidad del producto es elevada, la recompra es baja y el cobro es lento, el presupuesto debe controlarse con mayor prudencia. Especialmente en el comercio exterior B2B, desde el clic en el anuncio hasta la firma final suele haber un proceso largo, que incluye la selección de consultas, las muestras, la cotización y la negociación. Que aparentemente «todavía no haya pedidos» en el canal publicitario no significa necesariamente que la campaña haya fracasado, pero el departamento financiero debe conocer con claridad la duración del ciclo de recuperación.
Cuando no hay datos históricos, no resulta adecuado asignar un presupuesto elevado de una sola vez; es más conveniente validar por fases. En la práctica, la aprobación puede dividirse en tres etapas: «presupuesto de prueba, presupuesto de optimización y presupuesto de ampliación».
La ventaja de este método es que el departamento financiero no queda condicionado por la idea de «invertir primero y ya veremos», al tiempo que permite al equipo comercial disponer de un margen real para validar.
Porque la publicidad paga por adquirir tráfico, mientras que la página de destino determina si ese tráfico puede convertirse en resultados. Si la página tiene una mala capacidad de conversión, aumentar el presupuesto solo amplificará el desperdicio.
Durante la aprobación financiera, conviene revisar algunos aspectos muy concretos: si la página se abre rápidamente en dispositivos móviles, si el formulario es demasiado largo, si los datos de contacto están claros y si existen suficientes explicaciones del producto, información sobre la capacidad de entrega y elementos que generen confianza. Los equipos que ofrecen servicios integrales de creación de sitios web y marketing suelen conectar mejor esta parte que los proveedores dedicados únicamente a la gestión de campañas, porque muchos problemas de las campañas no se originan en la cuenta, sino en el proceso de conversión dentro del sitio.
Si el informe solo incluye el gasto total y el número de clics, su utilidad para la aprobación será limitada. Como mínimo, debe incluir los siguientes campos:
Solo con estos datos el departamento financiero puede determinar si el dinero se ha destinado a pruebas, optimización o si ha sido absorbido por tráfico de baja calidad.
No necesariamente. En la contratación de servicios de publicidad y marketing en el mercado estadounidense, un error habitual es reducir demasiado los honorarios del servicio, para terminar recibiendo únicamente la creación mecánica de la cuenta, un mantenimiento limitado y campañas ejecutadas de forma generalista. Aunque aparentemente se ahorre en la gestión, en realidad pueden producirse gastos publicitarios mucho mayores.
El departamento financiero debería centrarse más en el alcance del servicio: si incluye la optimización del sitio web o de la página de destino, la implementación del seguimiento de conversiones, las pruebas de materiales publicitarios, el ajuste de la estructura de palabras clave, los informes semanales y mensuales y las revisiones por fases. Si el proveedor puede analizar la creación del sitio web, el SEO, la publicidad y las redes sociales dentro de una misma cadena de crecimiento, la evaluación del presupuesto suele ser más completa, en lugar de centrarse únicamente en un botón del canal publicitario.
Hay varias situaciones típicas. Si el seguimiento de conversiones aún no está bien configurado, el equipo de ventas todavía no ha definido unos criterios claros para determinar qué es un lead cualificado, el sitio web carga lentamente o nadie realiza un seguimiento oportuno de las consultas recibidas, ampliar el presupuesto no tendrá mucho sentido. Otra situación es contar con una muestra de datos inicial demasiado pequeña y, aun así, duplicar rápidamente el presupuesto; el resultado será simplemente amplificar un estado inestable.
La ampliación del presupuesto debe basarse en dos condiciones: primero, que ya exista un proceso de conversión reproducible; segundo, que la capacidad de gestión posterior pueda mantenerse al mismo ritmo. Si falta cualquiera de las dos, el dinero puede desperdiciarse fácilmente.
Puede resumirse en una frase muy práctica: primero aprobar el presupuesto de validación y después el presupuesto de expansión.
En la publicidad y el marketing dirigidos al mercado estadounidense, lo primero que debe analizarse no es «cuánto invierten los demás», sino si la empresa cuenta ya con las condiciones básicas en cuanto a competencia del sector, valor de los clientes objetivo, ciclo de conversión, capacidad de conversión de la página y seguimiento de datos. Al comprender primero estas variables, la aprobación del presupuesto dejará de ser un simple debate sobre costes y se aproximará más a una inversión de crecimiento fundamentada.
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